La violencia está peor que nunca en la zona metropolitana de Guadalajara y ni las autoridades municipales, ni el Gobierno del Estado dan muestras de trabajar para terminar con esta situación.
El día de ayer se registró una balacera en el municipio de Tonalá, cuando hombres fuertemente armados atacaron al comandante de la Policía de Guadalajara, Sergio Rivas Mejía, cuando éste llegaba a su domicilio.
Ahí murió el comandante y su escolta; además de un delincuente.
Los vecinos de las calles aledañas a cerrada Río Calderón grabaron con sus celulares los minutos de pesadilla que vivieron los vecinos del lugar.
Cámaras de vigilancia captaron que los atacantes escaparon a bordo de cuatro camionetas, una de las cuales fue encontrada en la colonia Loma Dorada.
Otras de las camionetas utilizada por los atacantes fue localizada en la colonia Pinar de Las Palomas, en una finca de donde además fueron liberadas dos personas, al parecer secuestradas.
Así la vida en el Guadalajara. Asesinan a comandantes de las Policía en sus propia casa. ¿Qué pueden esperar la gente común y corriente.